MÉXICO NO DESENTONÓ, SUS JUGADORES ESTUVIERON A LA ALTURA
Análisis del GET, por Andy Roxburg
Fue el partido más intenso de la Copa Mundial de la FIFA hasta ahora, entre dos equipos que dieron un extraordinario espectáculo. En un principio se pensaba que Argentina era el gran favorito, pero México siempre estuvo al nivel y le compitió de igual a igual.
La diferencia principal en el enfoque de ambos equipos es que México tenía un juego más fluido, sus jugadores estaban siempre en constante movimiento y hacían grandes combinaciones. Argentina, por su lado, parecía tener más estructura, con el excelente Mascherano como recuperador, y Román Riquelme, que alternó grandes jugadas con otras poco afortunadas.
El gol inicial de Márquez -en una excelente jugada de táctica fija- le dio un ritmo distinto al partido. Argentina debió buscar rápidamente el empate y lo encontró en una jugada en la que quizá contó con un poco de fortuna. Después de eso, el partido mantuvo la intensidad y se vio gran talento por parte de ambos equipos.
Al llegar al tiempo extra, la situación se veía pareja pero la diferencia era Messi. Con su extraordinaria habilidad parecía que en cualquier momento inclinaría a favor de Argentina el marcador. En lugar de ello, lo que decidió fue el extraordinario gol de Maxi Rodríguez, una manera brillante de terminar un partido como éste.
Uno no puede sino sentirse mal por México. Sus jugadores estuvieron siempre a la altura y tácticamente no desentonó en lo más mínimo. Tuvo la muy mala fortuna de perder a Pardo, un jugador importantísimo. A final de cuentas, fue una jugada de gran talento la que definió al partido. Sólo así podía ser.
Fuente: FIFAworldcup.com
